Historia de la criminología (I): Criminología racional (Ilustración y escuela clásica)


La criminología y la justicia penal moderna surgió en la escuela clásica, durante la Ilustración (desde finales del siglo XVII y durante todo el XVIII). Sus representantes más influyentes fueron: El italiano Cesare Beccaria y el británico Jeremy Bentham. Esta etapa criminológica estaba centraba en la imposición de penas como forma de prevenir el delito y evitar la reincidencia de los delincuentes.

Cesare Beccaria (1738-1794)
Su obra más destacada, De los delitos y de las penas, consistía en un ensayo racional sobre cómo prevenir los delitos por medio de las penas. Beccaria tenía las siguientes ideas sobre la delincuencia y la forma en la que se debían prevenir los delitos:
- Las penas son algo necesario a imponer a los delincuentes como miembros de una sociedad.
- La motivación para delinquir surge por la búsqueda de placer y evitar el dolor.
- Considerar la gravedad de los delitos (delitos atroces y delitos menores).
- Emplear la ciencia para estudiar el origen de los delitos para, antes de aplicar las penas, aplicar su prevención.
- Cuanto menos libertad y educación tenga una persona, más relacionada estará con el delito.
- El objetivo de las penas es que el delincuente vuelva a cometer delitos y disuadir al resto de cometerlos.
- Ha de existir una proporcionalidad entre delitos y penas.
- Prontitud y certeza de la pena. La pena ha de ser segura, temprana y próxima al delito.
- La suavidad del sistema penal deberá estar ajustado al desarrollo social que existe en una determinada comunidad.
- No debe existir la pena de muerte.
- No penalizar aquello que no sea necesario.
- Deberían existir recompensas a las buenas acciones como método de prevención.

Jeremy Bentham (1748-1832)
25 años después de la publicación de la obra de Beccaria, Bentham publicó Introducción a los principios de la moral y la legislación en 1789. Este autor consideró los siguientes principios en relación al comportamiento humano y el control penal, llamado por Bentham como "cálculo moral".
- Evitar el dolor y buscar el placer.
- Estos placeres o dolores se medirán según su intensidad, su duración, su certeza, su proximidad, su pureza y su extensión.
- El principio básico que domina el comportamiento humano es la utilidad (principio de utilidad), aprobando o desaprobando los actos según estén orientados a conseguir la felicidad o evitar la infelicidad.
- El dolor y el placer puede ser provocado por cuatro fuentes sancionadoras: la física, la moral o popular, la religiosa y la política.
- El objetivo de las leyes es evitar el daño a los ciudadanos y comunidades y esto se conseguirá por el medio de las penas.
- Proporción entre delitos y penas.

La Escuela clásica en España
Uno de los más importantes en esta etapa en España fue Manuel De Lardizábal y Uribe (1739-1820) con su obra Discurso sobre las penas. Esta obra bebió mucho de De los delitos y de las penas de Beccaria, aunque también aportó algunas innovaciones. 


Bibliografía:
Garrido Genovés, V. y Redondo Illescas, S. (2013). Principios de Criminología. Valencia: Tirant lo Blanch.

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